Filmoteca española

Premio Fénix a la Contribución a la Cultura Cinematográfica

Premio Fénix a la Contribución a la Cultura Cinematográfica 2015

Filmoteca española

Premio Fénix a la Contribución a la Cultura Cinematográfica

Premio Fénix a la Contribución a la Cultura Cinematográfica 2015

– Guadalupe Ferrer

Fundada en 1953, la Filmoteca Española es uno de los archivos fílmicos más importantes del mundo y un hito entre los de los países de habla hispana. Poco después de su fundación, en 1956, se incorporó como miembro de la FIAF (Federación Internacional de Archivos Fílmicos).
Los logros de la Filmoteca en el rescate, la recuperación, la preservación, la restauración, la documentación y la catalogación del patrimonio cinematográfico —incluyendo cualquier otro elemento accesorio a la actividad cinematográfica—, especialmente los relacionados con los productos del cine español, han propiciado, después de un largo esfuerzo, la creación del Centro de Conservación y Restauración de la Ciudad de la Imagen, un gran logro, equipado con todo lo que un archivo fílmico necesita para cumplir hoy sus tareas en condiciones óptimas. Las instalaciones y capacidades son de primerísimo nivel.
Las actividades que ha realizado la Filmoteca Española para dar acceso y difusión al patrimonio cinematográfico son constantes y gratificantes. Ver en su sala de exhibición —desde 1989 el bello cine Doré— los frutos de este trabajo de preservación, dan al espectador, más que el consumo de una película, una experiencia de visionado.
La realización y el fomento de investigaciones y estudios, con una especial atención a la filmografía del cine español, han sido fundamentales para la construcción de la memoria de España, no sólo en el campo de la cinematografía, sino en lo que ésta representa en la cultura de un país.
La colaboración interfilmotecas y las aportaciones para la formación de profesionales en los campos que la Filmoteca Española tan bien ha desarrollado, han sido esenciales para sus pares latinoamericanos. La Filmoteca de la UNAM es un buen ejemplo de esta colaboración. Los intercambios entre ambas filmotecas han sido, desde hace casi tres décadas, constantes y fructíferos. Ambos archivos colaboraron ampliamente en la recuperación de la obra de Luis Buñuel, un director al que por más de una razón podemos identificar como hispano-mexicano. La Filmoteca de la UNAM obtuvo de la Filmoteca Española nuevas copias de los negativos de las películas que el cineasta realizó en México durante casi 20 años, así como de otros títulos en 35 milímetros del célebre cineasta. Las copias de las realizaciones mexicanas fueron hechas por la Filmoteca Española usando los negativos resguardados por la Filmoteca de la UNAM.
Otro proyecto en el que ambos archivos colaboraron fructíferamente fue la repatriación a España de la película Viva Madrid, que es mi pueblo. Esta película, una de las de la era silente del cine español, se daba entonces por perdida. La Filmoteca Española la tenía incluida en su listado de “más buscadas”, mecanismo que constituye una especie de “mensaje embotellado” que los archivos de cine lanzan al mar de las posibilidades remotas. Esta película fue encontrada en la Filmoteca de la UNAM, en donde se resguardaba un negativo.
Otros dos ejemplos relevantes, entre muchos otros, de los logros de la Filmoteca Española son la conformación del fondo denominado No-Do y la creación de la Colección sobre la Guerra Civil Española. Se trata de dos trabajos de gran valor en el rescate, preservación y difusión del patrimonio fílmico español, que merecen un amplio reconocimiento.
El No-Do (Noticieros y Documentales) es un fondo de 66 mil rollos de película provenientes de 6,500 elementos audiovisuales de noticiarios y documentales oficiales realizados entre 1943 y 1975, que por ley eran exhibidos al inicio de toda función de cine en el territorio español. Además —y a pesar de— su utilización como elemento propagandístico por la dictadura franquista, el No-Do fue también una gran escuela para documentalistas y técnicos y, desde luego, es ahora una importantísima fuente de investigación histórica acerca de la vida política, social y cultural del periodo, no sólo en España, sino en el mundo; aquellos acontecimientos pueden ser revisitados hoy a la luz de aquella visión fascista oficial que sobrevivió 30 años a la Segunda Guerra Mundial.
En cuanto a la Colección sobre la Guerra Civil Española —la insurrección militar en contra del gobierno democrático de la Unidad Popular ocurrida en 1936—, hay que señalar que el rescate de la colección, integrada por más de un millar de películas documentales y de ficción en torno al conflicto, cobra mayor relevancia por el siguiente hecho: en 1945, pocos años después del fin de la conflagración, se produjo en Madrid el incendio de los Laboratorios Cinematiraje Riera. No sólo se perdieron entonces muchas películas y negativos de los noticiarios No-Do, sino que también ardieron muchos de los materiales originales y los negativos de las películas realizadas por ambos bandos durante la guerra, que habían sido depositados en ese laboratorio por el Departamento Nacional de Cinematografía.
En 2010, durante el festival Il Cinema Ritrovato organizado por la Cinemateca de Boloña, la Filmoteca Española presentó La guerra filmada 1936-1939, colección de 37 documentales en formato DVD sobre el conflicto, obteniendo un muy importante reconocimiento por la selección y el trabajo de edición en formato digital.
El notable trabajo de la Filmoteca Española, su generoso apoyo, la difusión de sus conocimientos hacia los archivos fílmicos latinoamericanos, tanto en los tiempos de bonanza como en los de austeridad; su ejemplo de tesón y trabajo y la riqueza del material que rescata y preserva para su país, y que comparte con el mundo; todo ello nos lleva a estar enormemente agradecidos con esta noble institución y con José María Prado, su director desde hace 26 años.